¿Cuántas
veces Hemos sufrido en algún momento de un ataque de estornudos
encadenados? O ha sentido el comienzo de un resfriado que no termina
de materializarse por semanas, pero que fastidia con síntomas
como ojos aguados, carraspera, tos y la inevitable nariz tapada.
¿Cuántas
veces hemos padecido dolores de cabeza por razones que no logran descifrar
ni los médicos, que no responden a los analgésicos comunes
y van y vienen misteriosamente? ¿Y los niños a quienes
nunca se les termina de curar la gripe y pasan de un resfriado a otro?
Y ¿cuántos
de estos síntomas se han presentado al comienzo de la primavera?
Entonces es muy probable que muchos de estos males sean el resultado
de un cuadro típico de alergia causada principalmente por elementos
ambientales de la estación.