Tratamiento
etiológico o específico
En
la alergia respiratoria (rinitis, asma) y en la alergia a avispas o
abejas, se puede usar Inmunoterapia (también llamada vacuna de
alergia o hiposensibilización), que es un tratamiento que consiste
en la inyección de un extracto purificado de alérgenos
al paciente, es decir se inyecta vía subcutánea la sustancia
a la que el paciente es alérgico, aumentando la dosis lentamente
para que el organismo se vaya habituando o se vuelva "tolerante"
al alérgeno poco a poco. Se debe de realizar con él o
los alérgenos principales, desechando los secundarios o poco
importantes... En Europa no se admite que se mezclen alérgenos
de diferentes clases (por ejemplo, no se deben mezclar pólenes
con ácaros o con hongos o con animales entre sí) y no
se deben de administrar más de tres alérgenos diferentes
a un tiempo (más de 3 tipos de polen a un tiempo, por ejemplo),
en América se siguen otras normas y aún se admite la mezcla
de alérgenos además de administrarse extractos acuosos
(en Europa extractos depot y alergoides). Existen varios tipos de Inmunoterapia
o vacunas de alergia, en general se administran inicialmente de forma
semanal o varios días y una vez alcanzada la dosis de mantenimiento,
se hace mensualmente (o semanalmente en América), siendo necesario
habitualmente que la vacuna se haga durante 3-5 años ya que su
efecto curativo es lento y progresivo.
Solo el
5% de la población sigue el tratamiento anterior debido a su
duración y riesgo. Por lo anterior, un equipo de investigación,
en Suiza, probó la efectividad y el riesgo asociado a inyectar
el alergeno dentro de los ganglios linfáticos en lugar de inyectarlo
subcutáneamente. Obtuvieron como conclusión, que este
nuevo tratamiento mejoraba la seguridad y la eficacia, y reducía
el tiempo de tratamiento a 8 semanas. Como ventaja adicional, la dosis
inyectada fue mucho menor (mil veces) que la usada en un tratamiento
subcutáneo.
Existen
ahora en Europa vacunas orales (sublinguales) aún no aprobadas
en EEUU y muy controvertidas aún. Estos extractos alergénicos
o vacunas de alergia no contienen ningún medicamento tal como
antihistamínicos o corticoesteroides. Este tratamiento puede
oscilar entre los 3 y 5 años. Estas vacunas, puestas indebidamente,
pueden provocar anafilaxia (también llamado shock anafiláctico).
Existen rumores aún no verificados sobre personas que a raíz
de estas vacunas han caído en coma e incluso han sufrido la muerte.
Sin embargo, estos rumores no están verificados.
También
se debe decir, que en algunas personas, este tratamiento de vacuna oral
le ha provocado grandes vómitos y malestar, lo que, en ocasiones,
desemboca con el Desgarro de Mallory-Weiss
Tratamiento
sintomático
Es el tratamiento
con medicamentos (frecuentemente cortisonas). En general el asma alérgico,
la rinitis, las urticarias , los eczemas, se tratan con diferentes fármacos.
Para
el Asma Alérgico se usan sobre todo dos tipos de inhaladores:
a) Los
broncodilatadores o Beta-2 simpaticomiméticos: son de color azul
o verde y actúan relajando el músculo liso que rodea los
bronquios y por tanto dilatando los bronquios (que en el asmático
están cerrados). Actúan muy rápido pero su efecto
también se pasa rápido (los azules en 6 horas y los verdes
en 12 horas).
Existen otros broncodilatadores anticolinérgicos pero se emplean
más en el la bronquitis crónica obstructiva que en el
asma.
b) Los
antinflamatorios son principalmente los corticosteroides inhalados,
son de color marrón , beige o naranja, son dosis de corticoesteroides
muy bajas por lo que comienzan a hacer efecto al tercer día de
uso y por tanto se deben de usar por un tiempo más o menos largo.
Actúan quitando la inflamación de los bronquios (los asmáticos
tienen los bronquios inflamados), se usan en combinación con
los boncodilatadores y a veces en ambos tipos de medicamentos en un
sólo inhalador en cuyo caso el color es lila o rojo.
Existen
otros tipos de antinflamatorios como el cromoglicado disódico
y nedocromil así como por vía oral los corticoides orales
y los antileucotrienos (montelukast, zafirlukast).
Para la
rinitis alérgica se usan básicamente antihistamínicos
en comprimidos o inhalados vía nasal o corticoides inhalados.
Para las
urticarias , dermatitis y eczemas , antihistamínicos o corticoides
en diferentes formas y combinaciones.
Esto es un repaso somero del tratamiento sintomático y jamás
debe de sustituir al tratamiento que le ponga su médico.
Tratamiento
de evitación
En la alergia
es muy importante tomar medidas de evitación (profilaxis) del
alérgeno cuando este es evitable.
En áreas urbanas los alérgenos abundan: smog, micromohos,
pólenes, ácaros (los ácaros suelen infestar colchones
y, sobre todo, alfombras), el pelo de las mascotas también puede
ser portador de alérgenos, por ejemplo el gato al lamerse deja
su saliva en sus pelos, esta saliva al secarse vuela en escamas por
el aire y puede provocar alergia en la gente proclive.
La limpieza, el evitar ambientes encerrados o muy húmedos son
hábitos profilácticos, también es suficiente profilaxis
la vacunación específica contra los alérgenos en
las personas alérgicas.
Debe tenerse en cuenta que el cambio estacional que va de verano a otoño,
con bruscos enfriamientos, aumenta la susceptibilidad a diversas noxas
(entre éstas los alérgenos), algo semejante aunque en
menor grado ocurre durante el pasaje crítico que ocurre de invierno
a primavera, esto en gran medida se debe a que el frío encoge
los pelillos que recubren la mucosa nasal y esto facilita la penetración
de los alérgenos por vía respiratoria.
En cuanto
a los excemas estos se ven favorecidos particularmente por el distrés
y las depresiones y por ello se les ha calificado muchas veces de psicosomáticos.
Las estrategias terapéuticas actuales se basan en eliminar el
contacto con el alérgeno identificado como nocivo junto a la
aplicación de una terapia farmacológica. Evitar el contacto
con el alérgeno es el único tratamiento eficaz al momento.
Las drogas que se emplean son anti-histamínicos, broncodilatadores,
corticoides locales o sistémicos y antagonistas de leucotrienos.
Dependiendo de la severidad de la enfermedad será la combinación
de fármacos y procedimientos a aplicar por el alergólogo.
La inmunoterapia consiste en administrar cantidades estandarizadas del
alérgeno nocivo por distintas vías y en cantidades crecientes
hasta observar la inducción de tolerancia.